RECUERDO
(Recordando a Neruda)
Recuerdo como eras en la última primavera.
Eras la de los ojos dorados por la luna,
la del cabello dibujado por el viento,
la del cuello esculpido por los dioses.
Tus palabras temblaban en la noche,
escribiendo en mi pecho mil poemas,
encendiendo en mi alma mil hogueras,
donde quemar los sueños de la vida.
Recuerdo aquel último tren
que una tarde cruzó por mi mirada,
llevándome a las puertas del edén,
donde tú todo lo llenabas con tu aroma,
mientras pintabas las horas mágicas
que ahora llevo permanentes en mi alma.
Tu recuerdo es de luz y de mar,
de manos apretadas y de besos,
de caricias robadas a las horas,
de miradas perdidas y deseos.
Solo la tarde nos vio perdernos en el cielo.
(Recordando a Neruda)
Recuerdo como eras en la última primavera.
Eras la de los ojos dorados por la luna,
la del cabello dibujado por el viento,
la del cuello esculpido por los dioses.
Tus palabras temblaban en la noche,
escribiendo en mi pecho mil poemas,
encendiendo en mi alma mil hogueras,
donde quemar los sueños de la vida.
Recuerdo aquel último tren
que una tarde cruzó por mi mirada,
llevándome a las puertas del edén,
donde tú todo lo llenabas con tu aroma,
mientras pintabas las horas mágicas
que ahora llevo permanentes en mi alma.
Tu recuerdo es de luz y de mar,
de manos apretadas y de besos,
de caricias robadas a las horas,
de miradas perdidas y deseos.
Solo la tarde nos vio perdernos en el cielo.

