Nace la luna en tus ojos como una flor
llena de luz y de plata enamorada.
Cuando la miro, mis ojos se llenan de ternura
y te busco entre las sombras de mis sueños.
A veces te encuentro dispuesta a quererme,
a veces no te veo y desespero como un loco,
hoy te encontré vagando en una nube,
solitaria como una niña perdida entre la gente
y te cogí de la mano y lentamente caminamos
hacia el ocaso donde se pinta el crepúsculo
de un violeta suave y azulado.
Nos perdimos en el bosque de la noche
y bajo un árbol centenario recorrimos
el camino de la vida, escribiendo palabras
que nunca antes se habían pronunciado.
El alba nos encontró vestidos de pasión
y el sol nos saludó con sus besos dorados.
Habíamos llegado al paraíso y una vez más
nos expulsaron por comer la fruta prohibida.
llena de luz y de plata enamorada.
Cuando la miro, mis ojos se llenan de ternura
y te busco entre las sombras de mis sueños.
A veces te encuentro dispuesta a quererme,
a veces no te veo y desespero como un loco,
hoy te encontré vagando en una nube,
solitaria como una niña perdida entre la gente
y te cogí de la mano y lentamente caminamos
hacia el ocaso donde se pinta el crepúsculo
de un violeta suave y azulado.
Nos perdimos en el bosque de la noche
y bajo un árbol centenario recorrimos
el camino de la vida, escribiendo palabras
que nunca antes se habían pronunciado.
El alba nos encontró vestidos de pasión
y el sol nos saludó con sus besos dorados.
Habíamos llegado al paraíso y una vez más
nos expulsaron por comer la fruta prohibida.

