Para que tú me oigas
te hablo con palabras de viento
que vuelan por el cielo
como las nubes grises y la vida.
Mis palabras son suaves
como el vuelo de una mariposa,
y las lanzo a luz y a las tinieblas
con la esperanza de que lleguen a ti
y se peguen a tu cuerpo,
como la yedra se pega a las paredes.
Solo creo palabras para ti,
palabras sin respuesta
nacidas de la angustia y la tristeza
de no saber si algún día las oirás,
palabras pronunciadas en el silencio
de la tarde que se va entre mis ojos
y la noche que se anuncia solitaria,
palabras de aire que yo las lanzo al viento,
esperando que lleguen siempre suaves
a la morada lejana de tu pecho.
Para que tú me oigas
puedo escribir mis palabras en el cielo.
te hablo con palabras de viento
que vuelan por el cielo
como las nubes grises y la vida.
Mis palabras son suaves
como el vuelo de una mariposa,
y las lanzo a luz y a las tinieblas
con la esperanza de que lleguen a ti
y se peguen a tu cuerpo,
como la yedra se pega a las paredes.
Solo creo palabras para ti,
palabras sin respuesta
nacidas de la angustia y la tristeza
de no saber si algún día las oirás,
palabras pronunciadas en el silencio
de la tarde que se va entre mis ojos
y la noche que se anuncia solitaria,
palabras de aire que yo las lanzo al viento,
esperando que lleguen siempre suaves
a la morada lejana de tu pecho.
Para que tú me oigas
puedo escribir mis palabras en el cielo.

