ERES EN UN INSTANTE
Eres en un instante la ventura,
después, te alejas como el viento
entre la muchedumbre ausente.
Te pierdo por un momento o para siempre.
Recompongo tu imagen con mis sueños,
intento darte vida en mis deseos,
te hago caminar bajo la sombra de mi corazón,
pero de nuevo te vas,
siempre estás huyendo,
te me escapas de entre los dedos
que te tejieron de fantasía
hasta perderte en mi rabia para siempre.
Me quedo solo en cualquier parte,
derrotado, herido, silencioso,
y vuelvo a mis manías cotidianas:
a correr tras la vida sin descanso,
a perseguir noches sin estrellas,
a esperar cada día algún milagro.
Alguna tarde salgo de mi agonía
porque alguien me habla de recuerdos
y de nuevo te busco entre la gente,
reconstruyo tus pasos y tus ojos,
recreo tus misterios y tu risa,
perfilo el encanto de tus pechos
y te doy vida.
Pero huyes de nuevo
de entre mis manos de Pigmalión.
Otra vez eres nube y sombra,
luz y anhelo, soledad y silencio.
Otra vez estás lejos, ventura de mis sueños,
oportunidad perdida de mi libertad,
quimera entre las sombras acechantes,
esperanza cuando el otoño se dobla
sobre el paso de los años implacables.
Otra vez habré‚ de inventarte
para seguir viviendo entre los muertos.
Eres en un instante la ventura,
después, te alejas como el viento
entre la muchedumbre ausente.
Te pierdo por un momento o para siempre.
Recompongo tu imagen con mis sueños,
intento darte vida en mis deseos,
te hago caminar bajo la sombra de mi corazón,
pero de nuevo te vas,
siempre estás huyendo,
te me escapas de entre los dedos
que te tejieron de fantasía
hasta perderte en mi rabia para siempre.
Me quedo solo en cualquier parte,
derrotado, herido, silencioso,
y vuelvo a mis manías cotidianas:
a correr tras la vida sin descanso,
a perseguir noches sin estrellas,
a esperar cada día algún milagro.
Alguna tarde salgo de mi agonía
porque alguien me habla de recuerdos
y de nuevo te busco entre la gente,
reconstruyo tus pasos y tus ojos,
recreo tus misterios y tu risa,
perfilo el encanto de tus pechos
y te doy vida.
Pero huyes de nuevo
de entre mis manos de Pigmalión.
Otra vez eres nube y sombra,
luz y anhelo, soledad y silencio.
Otra vez estás lejos, ventura de mis sueños,
oportunidad perdida de mi libertad,
quimera entre las sombras acechantes,
esperanza cuando el otoño se dobla
sobre el paso de los años implacables.
Otra vez habré‚ de inventarte
para seguir viviendo entre los muertos.


