PARA MARÍA
(Mi niña de ojos claros, 5-1-08)
La niña de ojos claros
mira la luna desde su ventana,
tal vez estuviera soñando,
mientras el viento del sur
le trae una sonrisa lejana,
a través de la nubes viajeras
que vuelan hacia el norte,
como pájaros huyendo,
en busca de la lluvia
que no acaba de llegar.
De pronto la luna nueva
mira a la niña
con sonrisa de plata
y le envía un beso.
La luna y la niña sonríen,
en la fría noche de invierno,
se miran sin decir nada.
Luna de mirada blanca,
niña de ojos de cielo,
rodeadas de silencio.
Una nube de gris mirada
Se ha parado en el medio.
La niña se va a dormir
y en sus ojos pequeños
se pinta un rayo de luz
iluminando sus sueños,
y en la noche misteriosa
la luna sigue sonriendo.

